Cortina de humo
Situémonos en antecedentes. 22 de enero de 2005. Manifestación de la Asociación Victimas del Terrorismo. El entonces Ministro de Defensa José Bono, es vapuleado e insultado por la multitud. Un fotógrafo de un diario consigue una instantánea del momento. En la foto se distingue a dos personas que según parece están agrediendo al Ministro. Su escolta verifica la hipótesis al declarar que había sido agredido. Tras ser reconocidas, las dos personas son detenidas y llevadas a declarar. Salen de comisaría y todo sigue con normalidad. Resultan ser dos militantes del PP. 9 de Mayo de 2006, la Audiencia de Madrid impone penas de tres a cinco años de prisión al comisario jefe y a dos inspectores de la Brigada de Información de Madrid por las detenciones de los dos militantes del PP. Isidoro Barrios y Antonia de la Cruz, para más información. Los jueces estiman que los agentes incurrieron en detenciones ilegales y falsedad de documento público, es decir que exageraron lo ocurrido para justificar las detenciones. 10 de Mayo. Congreso de los Diputados. Los parlamentarios del PP se esposan y entre gritos y pataleos piden la creación de una comisión de investigación para esclarecer los hechos y la dimisión de Alonso, que paradojas del destino, en la actualidad ocupa el cargo del Ministro de Defensa, pero que en el día de actos era Ministro de Interior, y por lo tanto según los sublevados, responsable de la actuación de la policía. La escena circense, porque más que un parlamento parecía una feria, acaba con la primera expulsión de la democracia de un diputado del hemiciclo, Martinez Pujalte diputado del PP, no sin antes haber sido llamado al orden tres veces por Manuel Marín, presidente del Congreso. Tan lamentable espectáculo ocurría como resultado de una campaña del PP en protesta por lo que consideran las primeras detenciones políticas de la historia de la democracia y un intolerable ataque a la libertad.
Muchas son las desconfías que despierta la reacción desmesurada del PP. Por un lado considerar las detenciones de sus dos militantes como las primeras detenciones políticas de la historia de la democracia no sólo es exagerado, sino falso, porque los dos retenidos no lo fueron por su militancia política, sino por su supuesta implicación en la agresión a un Ministro. Y falso también porque muchas personas han sido detenidas por actos menos graves pero de mayor carga política y nunca antes nadie en el PP ha hablado de detenidos políticos. De manera que parece que el Partido Popular, lo que intenta es politizar las detenciones que no a la inversa. Es decir utilizar el caso Bono, como una nueva excusa para crear confrontación social, y reforzar la campaña de agitación, turbación e insultos a los que nos tiene acostumbrados desde hace tiempo. Tanto jaleo suena a cortina de humo, más aun si tenemos en cuenta los últimos escándalos de corrupción que se han descubierto en su partido (Zaplana y sus ambiguas relaciones con Terra Mítica). Y es que nada mejor para evitar un posible escándalo que desviar la atención, los políticos lo saben, la suerte es que nosotr@s también.
OLGA ABAD DOMINGO
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